Solenodon cubanus/Almiquí

25 de Diciembre
Hace 76 millones de años
Tamaño
53 cm de largo de los cuales alrededor de 20 cm son de cola
Epoca
Pleistoceno-Holoceno
Museo
Museo Nacional de Historia Natural de Cuba
Investigador
Gilberto Silva Taboada
Curador de Mérito del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, Investigador de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba y Dr. en Ciencias Honoris causa del American Museum of Natural History.
Historia y Belleza

Conocido popularmente como almiquí, es un verdadero gigante dentro de los soricomorfos (ya que todos, a excepción de su primo dominicano, son muy pequeños). Es el único superviviente de su familia en Cuba; existió otra especie (Solenodon arredondoi), solo conocida por fósiles, algo mayor que la actual y que vivió en la parte occidental del archipiélago cubano.

En la actualidad, el almiquí vive en las regiones montañosas y apartadas de las provincias de Holguín y Guantánamo; en tiempos históricos, relativamente recientes, parece que vivió también en la Sierra Maestra y en el Macizo de Guamuhaya, en el centro-sur de Cuba y hay registros muy antiguos del extremo más occidental de Cuba (Península de Guanahacabibes).El almiquí incluye en su dieta una amplia gama de alimentos del suelo forestal cubano: lombrices de tierra, miriápodos, larvas o adultos de insectos, ranas, lagartijas, ratones, pollos recién nacidos, huevos, entre otros. En cautiverio, solo rechaza frutas y tubérculos.

Trepan con ligereza y corren velozmente. Asumen una postura erguida, descansando el peso del cuerpo sobre las patas traseras. Es muy sensible a la luz solar y quizás por ello permanece aletargado en sus madrigueras la mayor parte del día. De noche, sin embargo, está despejado y despliega una intensa actividad en busca de alimentos. Algunos científicos consideran que la vista del almiquí es escasa, pero su oido y olfato están muy desarrollados.

Los incisivos inferiores del almiquí, son acanalados y segregan una sustancia tóxica de la que se desconoce su función en el medio natural, pero representa un rasgo muy arcaico.