Escudo protector

Hace 600 millones de años

En este momento el porcentaje de oxígeno en la atmósfera es del 10%, y es ahora cuando empieza a producirse una peculiar reacción en sus capas más altas: algunas moléculas de oxígeno (O2) absorben la energía de los rayos ultravioleta provenientes del Sol y se rompen, quedando libres sus átomos individuales. Entonces estos átomos se combinan con el oxígeno molecular (O2) y forman las moléculas de ozono (O3), que se van acumulando en la parte alta de la atmósfera y formando una pequeña capa alrededor de la Tierra.

Este cambio aparentemente inocuo en la naturaleza del oxígeno va a tener una repercusión crucial: las moléculas de ozono son muy eficaces a la hora de absorber los rayos ultravioleta, por lo que actúa como un escudo que protege al planeta de esa radiación, letal para la vida (en particular para longitudes de onda de 200 a 300 nanómetros). 

La aparición de la capa de ozono hizo que la vida, que hasta entonces estuviera restringida al océano, pudiera dar el salto a tierra firme.